Actualmente, los niños comienzan a usar dispositivos móviles antes de caminar. Las pantallas táctiles despiertan un comportamiento instintivo en los peques: observan, tocan, escuchan y exploran. Es natural. Es fácil.

Mientras tanto, algunos padres nos preguntamos qué es conveniente y qué no. Cuando los niños utilizan estos dispositivos, se activan canales multisensoriales. El niño recibe estímulos visuales, auditivos y táctiles. Así que se conectan distintas áreas del cerebro. Cuando interactúa, asocia contenidos, clasifica información, estructura su pensamiento, decide y aprende.

Y esta interacción multisensorial es, precisamente, una excelente metodología de aprendizaje, tal como defendió Montessori. La acción precede al pensamiento. Se parte de las percepciones y las experiencias para luego llegar a las ideas, palabras y por fin a la elaboración de conceptos, al pensamiento.

Así que el uso de tablets y smartphones por parte de los niños es beneficioso, sí. Pero es cierto que hay mucha controversia acerca de sus inconvenientes. Los efectos tienen que ver no solo con el soporte en sí, sino con su contenido y su forma de uso.

Hoy os traemos tres pautas básicas para lograr que nuestros peques se beneficien de una adecuada utilización de estos dispositivos:


1. Controlar los tiempos de uso

Ya sabemos que es nada en exceso es bueno. La recomendación es que en la edad comprendida entre los dos y los siete años no se superen las dos horas diarias frente a la pantalla. Además, cuando los padres ponen límites, los niños aprenden también a poner límites y orden en otras situaciones de su vida.

Los dispositivos no deben sustituir a los amigos ni a la educación. Jugar delante de la pantalla debe ser una opción más entre muchas. Los peques deben tener tiempo para otras experiencias de juego y para estar al aire libre. Y los padres debemos dar el ejemplo. Haciendo un uso moderado de los dispositivos y disfrutando de tiempo de ocio alternativo, será más fácil que nuestros hijos imiten este comportamiento.


2. Seleccionar los juegos y contenidos educativos adecuados a la edad e intereses de los peques

Deben ser motivadores y susceptibles de ser usados en grupo, para que el niño tenga la posibilidad de jugar con sus padres, hermanos o amigos.

Son interesantes aquellas aplicaciones cuya interacción con los contenidos es evolutiva. Las actividades o juegos se van haciendo más complejos a medida que el niño interactúa con la aplicación.

En myABCKit ofrecemos muchos contenidos diferentes para que sean ellos mismos quienes escojan lo que más les motiva. Además, la aplicación se adapta al nivel de cada uno de los niños para que puedan ir aprendiendo a su ritmo y con contenido que les guste.


3. Jugar con los hijos

Para los peques es muy importante con quien comparten el juego. Jugar juntos permite estrechar vínculos afectivos entre padres e hijos. Es una oportunidad para comunicarse, conocerse y colaborar.

Además, los niños deben estar acompañados mientras usen los dispositivos. Aunque debemos permitir su autonomía, siempre debe haber un adulto que organice y supervise el uso, que señale un momento de comienzo y otro de final.

Como veis, hallar un balance entre el tiempo y la forma en que el niño accede a esta tecnología es lo ideal. Esperamos que podáis poner en práctica nuestras recomendaciones para aprovechar todas las posibilidades educativas de vuestros dispositivos.



¡Contadnos vuestra experiencia! Nos encantará saber cómo lo gestionáis.